Dos años del NBD: entre crecimiento institucional y preocupaciones sociales

Por Gonzalo Roza Jun 11, 2017

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Por Gonzalo Roza y Gretchen Gordon

En abril, las Juntas de Gobernadores y Directores del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD), la institución financiera multilateral establecida en 2015 por los países BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), celebraron su Segunda Reunión Anual en Nueva Delhi, India.

Durante la reunión, los ministros de finanzas de los países BRICS aprobaron una Estrategia General de cinco años, así como el proceso de admisión de nuevos miembros (el Banco tiene previsto incorporar a 15 nuevos países miembros en una primera fase); mientras que la Junta de Directores discutió la cartera de proyectos  del Banco. Además, el Banco firmó Memorandos de Entendimiento para promover la cooperación con cinco bancos multilaterales de desarrollo, entre ellos el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB por su sigla en inglés) y el Banco Europeo de Inversiones (BEI).

K.V. Kamath, presidente del NBD, también anunció los planes del Banco para financiar 15 proyectos de infraestructura en países miembros por un valor de hasta 3 mil millones de dólares, y recaudar fondos mediante la emisión de bonos denominados en rupias en la India, tras haber emitido bonos denominados en yuanes en China el año pasado.

Mientras el Banco mostró su compromiso de avanzar más en su institucionalización y de ampliar su membresía, la sociedad civil expresó su preocupación por el enfoque del Banco en relación al desarrollo.

¿Una estrategia para un desarrollo sostenible e inclusivo?

En eventos paralelos y reuniones con representantes del banco, organizaciones de defensa de los derechos humanos y del medio ambiente de todo el mundo requirieron al Banco que estableciera compromisos y criterios concretos para el desarrollo sostenible. En un documento titulado The BRICS New Development Bank Strategy. A civil society perspective for truly sustainable infrastructure and transformative development cooperation, los grupos identificaron cinco áreas prioritarias y recomendaciones clave.

Según la propuesta, “a fin de promover un nuevo tipo de desarrollo y ayudar realmente a las poblaciones marginadas o las zonas no atendidas y responder a las necesidades insatisfechas en el mundo en desarrollo, el NBD tendrá que pasar de un enfoque de ˈno dañarˈ, hacia un énfasis en el desarrollo de proyectos que explícitamente apunten a generar impactos sociales y ambientales positivos, incluyendo infraestructura social (vivienda, educación, saneamiento, salud, seguridad alimentaria y nutricional, cultura entre otros), soluciones energéticas fuera de la red y otros proyectos dirigidos a satisfacer las necesidades de las comunidades vulnerables”. También señala que “las actividades del Banco deben estar orientadas a apoyar patrones sostenibles de consumo y producción, y estrategias inclusivas y transformadoras de crecimiento”.

Mientras grupos de la sociedad civil enviaron una carta en marzo instando al Banco a abrir un proceso de consulta significativo con la sociedad civil y otras partes interesadas antes de aprobar la versión final de la Estrategia; el 1 de abril la Junta de Gobernadores aprobó en principio la Estrategia General del Banco. Se espera que el documento final de la Estrategia se publique a principios de junio.

¿Un marco social y ambiental efectivo?

Mientras el NBD se prepara para la revisión de un año de su Marco Social y Ambiental (ESF, por sus siglas en inglés), las organizaciones de la sociedad civil expresaron su preocupación por el fracaso del ESF a la hora de hacer operativos sus aspiraciones de sostenibilidad.

Un análisis de la Coalición y aliados recomienda que el ESF:

  • Incluya criterios claros de sostenibilidad y requisitos de debida diligencia para la selección, supervisión e implementación de proyectos.
  • Clarifique y fortalezca el papel del personal del NBD en la evaluación de proyectos y en la supervisión y monitoreo de la implementación y el cumplimiento.
  • Establecer puntos de referencia y sistemas claros para evaluar y apoyar la capacidad de los países y los clientes, especialmente cuando se utilizan sistemas de país o de cliente.
  • Establezca requisitos de divulgación y consulta con plazos determinados para garantizar que las comunidades afectadas y los grupos de la sociedad civil tengan acceso a la información y puedan participar de manera significativa en las actividades financiadas por el NBD.

Las organizaciones signatarias también instaron al Banco a que estableciera un proceso formal, inclusivo, transparente y robusto de consulta sobre el ESF y otras existentes y futuras políticas y estrategias.

¿Es el NBD diferente de otras IFIs tradicionales?

En las márgenes de la Reunión Anual, el Peoples’  Forum  on  BRICS, una red de movimientos populares, sindicatos, redes nacionales y organizaciones de la sociedad civil, celebró un evento de un día de duración el 30 de marzo, en el que participaron ambientalistas, periodistas, comunidades indígenas y otros representantes de la sociedad civil de los países BRICS. En la Declaración de Nueva Delhi, los participantes expresaron su profunda preocupación por el hecho de que el NBD se limita a replicar a las Instituciones Financieras Internacionales existentes, que carecen de transparencia, responsabilidad y espacios de compromiso con la sociedad civil y los movimientos populares.

El documento concluye que “el Nuevo Banco de Desarrollo tiene que dar un paso atrás y reconsiderar por qué de hecho se estableció. Al hacerlo, el NBD debe acercarse proactivamente a los movimientos populares, a los sindicatos, a las organizaciones de la sociedad civil y a las redes de los pueblos que trabajan genuinamente con las comunidades pobres y afectadas”.

¿Qué tipo de relacionamiento con la sociedad civil pretende el Banco?

Los representantes de la sociedad civil del Grupo de Trabajo sobre el NDB de los BRICS de la Coalición tuvieron la oportunidad de reunirse con diferentes vicepresidentes y funcionarios de NBD en diversos eventos celebrados en el marco de la Segunda Reunión Anual en Delhi, tales como un Diálogo Multisectorial organizado por Oxfam y la Fundación Vasudha; y reuniones entre los funcionarios del NBD y los representantes de las OSC. En esas reuniones, los funcionarios del Banco expresaron la intención de la institución de “ampliar y profundizar su interacción con todas las partes interesadas del Banco, incluso con representantes de la sociedad civil y académicos”. Al mismo tiempo, cabe destacar que la supuesta apertura e intención del Banco de fomentar su interacción y compromiso con la sociedad civil resulta al menos contradictoria con su ausencia de transparencia o consulta hasta la fecha

La sociedad civil de los países BRICS y del resto del mundo sigue exigiendo al Banco que promueva un compromiso verdaderamente sólido y efectivo con la sociedad civil, que permita una participación significativa de los diferentes actores, especialmente de las comunidades y grupos de base afectados por los proyectos del Banco.

Una estrategia para el fracaso

Los resultados de la 2ª Reunión Anual del NBD muestran la clara intención del Banco de continuar creciendo y expandiéndose en términos de proyectos, desembolsos e incluso miembros. Este es un proceso natural para una nueva institución de apenas dos años de edad y nacida con el objetivo de financiar la infraestructura y el desarrollo sostenible en los mercados emergentes y en los países en desarrollo.

Sin embargo, es preocupante que en este proceso el NBD parece estar reproduciendo los mismos errores cometidos en el pasado por otros financiadores del desarrollo, creando dudas sobre lo que es realmente “nuevo” en el Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS.

En el camino hacia su tercer año de operaciones, el NBD debe considerar cuidadosamente cuál debería ser la estrategia adecuada y más adecuada para cumplir su misión de apoyar la infraestructura y los esfuerzos de desarrollo sostenible en los países BRICS y otras economías emergentes. Incrementar las inversiones sin criterios de sostenibilidad claros o un compromiso significativo con la sociedad civil, sería una estrategia para el fracaso.

 

Gonzalo Roza coordina el Área de Gobernabilidad Global de Fundeps (Fundación para el Desarrollo de Políticas Sustentables – Argentina) y el Grupo de Trabajo sobre el NBD de la Coalición para los Derechos Humanos en el Desarrollo.

Gretchen Gordon coordina la Coalición para los Derechos Humanos en el Desarrollo, una coalición global de movimientos sociales, organizaciones de la sociedad civil y grupos de base que trabajan para asegurar que todas las instituciones financieras de desarrollo respeten los derechos humanos.

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