Voces de la comunidad: la resistencia pacífica de Ixquisis

Por Lorena Cotza Nov 04, 2020

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En el occidente de Guatemala, un grupo de comunidades indígenas se unieron y formaron la «Resistencia Pacífica de la microrregión de Ixquisis», para luchar contra la construcción de tres represas hidroeléctricas en su territorio (Pojom I, Pojom II y San Andrés).

El gobierno dio luz verde a estos proyectos sin consultar a las comunidades locales, violando su derecho al consentimiento previo, libre e informado. Su preocupación por el grave impacto sanitario, social y ambiental fue completamente ignorada.

Los proyectos están siendo llevados a cabo por la empresa Energía y Renovación SA (antes llamada Promoción y Desarollos Hídricos S.A) y financiados por diferentes bancos de desarrollo, entre ellos el BID Invest, el Banco de Integración Económica Centroamericana (BCIE) y Cordiant Cap, un intermediario financiero canadiense que cuenta con financiación de, entre otros, el KfW, un banco alemán.

En agosto de 2018, las comunidades indígenas afectadas presentaron una denuncia formal ante el Mecanismo Independiente de Consulta e Investigación del BID, solicitando una investigación y el retiro de su inversión debido al incumplimiento de las políticas operativas del propio banco.

Según una consulta comunitaria realizada en 2009, el 99% de la población de San Mateo Ixtatán votó en contra del otorgamiento de licencias para la explotación de recursos naturales en su territorio.

Como ha informado Front Line Defenders, desde 2009 las personas defensoras de los derechos humanos de la Resistencia Pacífica de la microrregión de Ixquisis se han enfrentado a campañas de estigmatización, difamación, violaciones de los derechos humanos, amenazas, criminalización y ataques brutales. Tres activistas locales han sido asesinados en los últimos años. En diciembre de 2018 se encontraron los cuerpos de los hermanos Neri Esteban Pedro y Domingo Esteban Pedro cerca de la central hidroeléctrica de San Andrés, con agujeros de bala en la cabeza. En enero de 2017, Sebastián Alonso Juan fue asesinado durante una manifestación pacífica.

¿Cuál es el impacto de las presas en su territorio?

La tierra, la naturaleza, los ríos, todo está en riesgo… no sabemos qué puede pasar, si viene un fuerte terremoto la presa puede colapsar… y el otro problema es el desvío del río, la compañía quiere desviar el río, hay comunidades que viven aquí y muchas verederas que se quedarían sin agua si la compañía desvía el río, y ese es otro gran problema… queremos proteger la naturaleza, no queremos que destruyan la tierra donde vivimos. Mataron muchos peces, camarones, caracoles y animales acuáticos y dicen que esto es desarrollo, pero ¿desarrollo para quién? Desarrollo para ellos, no para nosotros.

¿Cómo violaron los bancos los derechos de su comunidad?

En cuanto al banco, ha violado nuestros derechos porque no investigó primero a quién le iba a prestar dinero. El dinero dado por el banco sólo ha servido para destruir la naturaleza y para que la gente muera en nuestro territorio. Por ejemplo, nuestro camarada Sebastián fue asesinado. Vimos que el dinero que gastaron es sólo para matar gente, y estamos siendo perseguidos por la empresa. Órdenes de arresto, denuncias, gente maquetada, blanqueada, intoxicada con bombas lacrimógenas, muertos: este es el tipo de ataques que la empresa y el banco cometieron aquí.

¿Cuál es su idea de desarrollo y cómo se compara con la idea de desarrollo impulsado por el banco?

La compañía ha estado hablando de desarrollo desde que comenzó a viajar a través de nuestro territorio, aquí en nuestras comunidades. Hablaron de desarrollo, de energía, algunos estaban confundidos y probablemente creían en lo que decían. Pero vimos que de lo que hablaban era una mentira desde el principio, cuando empezaron a manipular a la gente. Hablan de desarrollo, pero ¿qué desarrollo dejan atrás? Destruyeron la tierra, nuestros bosques, y ahora vemos que el desarrollo que ha quedado atrás es sólo destrucción, y que nunca volveremos a nuestra naturaleza. He vivido aquí toda mi vida, crecí aquí, mucha gente solía venir aquí cerca del río que se llama Río Negro, ahora ya no vienen porque todo se ha arruinado.

Desarrollo, dicen ellos, pero es desarrollo para ellos, lo que queremos es el desarrollo que es para la gente. Queríamos una turbina manejada por la comunidad, que sea manejada por la gente, que no sea transnacional como dicen ellos. La energía hidroeléctrica se instalará aquí y ellos instalarán un gran cable y si Dios quiere, dentro de 10 años podrán completar el proyecto, pero no estamos de acuerdo. Queremos el desarrollo para los campesinos, no para los grandes ricos aquí en Guatemala.

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