COMUNICADO

El Banco Mundial Deja Huecos en Red de Seguridad

Grupos de la sociedad civil buscan que el Banco Mundial rinda cuentas por resultados en derechos humanos

 (8 de agosto de 2016) El jueves, el Banco Mundial aprobó un nuevo Marco Ambiental y Social para reemplazar sus políticas de salvaguardias existentes. Los miembros de la Coalición para los Derechos Humanos en el Desarrollo criticaron la oportunidad perdida para adoptar protecciones sólidas para los derechos humanos de las comunidades afectadas por los proyectos del Banco, y se comprometieron a hacer que el Banco rinda cuentas por los resultados de la nueva política.

La Coalición para los Derechos Humanos en el Desarrollo es una coalición global, cuyas organizaciones miembro de todo el mundo han participado en la revisión de las políticas de salvaguardia del Banco Mundial – aquellas políticas diseñadas para proteger de daños a las comunidades y el medio ambiente – durante un proceso de revisión que se extendió por cuatro años. Mientras que los grupos dieron la bienvenida a algunas mejoras del nuevo borrador, incluidas disposiciones relativas a la no discriminación, criticaron el cambio en el marco general por protecciones más débiles para las comunidades afectadas por los proyectos de desarrollo financiados por el Banco.

“A lo largo del proceso de revisión, grupos de la sociedad civil de todo el mundo han expresado su preocupación en relación con una posible dilución de las salvaguardias, y han requerido al Banco en muchas ocasiones que incluya fuertes protecciones de los derechos humanos en el nuevo marco,” dijo Gonzalo Roza, de la Fundación para el Desarrollo de Políticas Sustentables (FUNDEPS), basada en Argentina. “Viendo la política final, parece que el Banco y nuestros gobiernos adoptaron algunas disposiciones beneficiosas, pero no tomaron en consideración de manera significativa los aportes de la sociedad civil en temas críticos.”

Grupos sindicales y de trabajadores celebraron la adición de una nueva política en materia de trabajo, pero criticaron la falta de coherencia con las normas internacionales sobre los derechos de los trabajadores. “La nueva política podrá, por primera vez, pedir a los países prestatarios que cumplan con algunos derechos básicos de los trabajadores y con condiciones de trabajo en los proyectos financiados por el Banco,” dijo Ahmad Awad, del Phenix Center for Economics & Informatics Studies, con sede en Jordania. “Por desgracia, se deja a los trabajadores en riesgo al no incluir las normas fundamentales del trabajo y sugerir que la libertad de asociación en los proyectos financiados por el Banco no será requerida en los países que no tienen leyes nacionales que protegen este derecho”.

Organizaciones de pueblos indígenas han planteado serias preocupaciones con respecto a la nueva política revisada sobre los pueblos indígenas. “La nueva política propuesta representa un paso adelante respecto a la política existente en el hecho de que incluye un requisito para el consentimiento libre, previo e informado de los pueblos indígenas, sin embargo, aún no cumple las normas internacionales de derechos humanos al definir consentimiento como “apoyo colectivo” en vez de garantizar el respeto por los resultados de los procesos de toma de decisiones independientes y colectivos de los pueblos indígenas afectados “, dijo Prabindra Shakya, de Asia Indigenous Peoples Pact. “Además, el requisito de CLPI se limita a situaciones muy estrechas en vez de a todos los proyectos que afectan a los pueblos indígenas identificados en análisis participativos.”

Otras dos críticas principales con respecto a la nueva política de pueblos indígenas son que debilita la exigencia de que los pueblos indígenas se beneficien de la comercialización de sus recursos y reemplaza el término legalmente reconocido de “Pueblos Indígenas”, con la confusa expresión “Pueblos Indígenas / Comunidades Locales Tradicionales Históricamente Desatendidas del África Subsahariana” en respuesta a ciertos gobiernos que no quieren reconocer “pueblos indígenas”. “El Banco debe entender que no existen protocolos o tratados internacionales que hablen de ‘Comunidades Locales Tradicionales Históricamente Desatendidas del África Subsahariana’ y esta terminología retrógrada no debe ser introducida en el siglo 21 donde los pueblos indígenas conocen y comprenden sus derechos”, dijo Jackson Shaa del Narasha Community Development Group de Kenia. “El sufrimiento que estamos experimentando debido a los proyectos del Banco Mundial es enorme y el Banco debe entender que somos seres humanos y necesitamos que se respeten nuestros derechos”.

Grupos LGBTI y de derechos de las mujeres criticaron el hecho de que el Banco no incluyó salvaguardias significativas en género u orientación sexual y en cambio removió del texto principal referencias a varios grupos que podrían estar en riesgo de discriminación trasladándolas a una directiva específica y disminuyendo la visibilidad de estos grupos. “Los Grupos LGBTI y de derechos de las mujeres están decepcionados de que el Banco se negó a crear finalmente una salvaguarda de género para prevenir los efectos nocivos en las mujeres y las minorías sexuales y garantizar que gocenn de pleno acceso a los beneficios del desarrollo”, dijo Elaine Zuckerman de Gender Action. “Una directiva separada listando a las mujeres y las personas LGBTI dentro de una serie de ‘grupos vulnerables’ no sustituye una merecida salvaguardia contra la discriminación de género”

Mientras que el nuevo marco salvaguardias incluye disposiciones para prevenir la discriminación en los proyectos financiados por el Banco y una referencia a los derechos humanos dentro de su declaración de visión, no incluye un compromiso de respetar los derechos humanos o un requisito vinculante de que los proyectos no contribuyan a violaciones de derechos humanos. De hecho, las referencias a las convenciones o directrices de derechos humanos fueron retiradas del texto principal.

“El Banco y sus miembros tienen la obligación de respetar los derechos humanos y asegurar que no están financiando abusos de los derechos humanos, y han perdido una gran oportunidad de hacer eso”, dijo Gretchen Gordon, Coordinadora de la Coalición. “Pero independientemente de lo que requiere este nuevo marco de política, el Banco y sus países miembros siguen siendo responsables por sus impactos sobre los derechos humanos y por lo tanto vamos a seguir empujando para que fortalezcan la protección de los derechos, y vamos a seguir trabajando con la sociedad civil para monitorear los proyectos y asegurar que se respeten los derechos de las comunidades locales”.

Ahora que la política está aprobada, el Banco comenzará el desarrollo de procedimientos y notas de orientación para facilitar la implementación, y miembros de la Coalición instaron al Banco a utilizar estas herramientas para solucionar las deficiencias de la política.

“La falta de requisitos obligatorios para defender los derechos humanos y proporcionar reparación adecuada por violaciones, los requisitos debilitados por el uso de los sistemas nacionales de regulación o de los intermediarios financieros, así como la falta de requisitos de divulgar información real acerca de potenciales impactos a nivel de proyecto deja a las comunidades desprotegidas en los proyectos financiados por el Banco Mundial “, dijo Sukhgerel Dugersuren, de OT Watch de Mongolia. “Veo esto como un obvio alejamiento de su mandato de reducir la pobreza en todo el mundo.”

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