Del 28 de abril al 1 de mayo, alrededor de 100 personas defensoras de derechos humanos y representantes de la sociedad civil de 50 países diferentes se reunieron en Tbilisi (Georgia) para la segunda reunión de la campaña Personas Defensoras en el Desarrollo.

Estamos sumamente agradecidos con cada uno de los 100 asistentes: por las experiencias y conocimientos que compartieron, por la riqueza de ideas sobre cómo podemos continuar este viaje juntos y por mostrarnos cómo es posible resistir contra viento y marea.
Desafiar a los bancos de desarrollo para que garanticen que las personas puedan expresarse con libertad y seguridad es una batalla cuesta arriba. Pero es una batalla que se puede ganar a largo plazo: la reunión fue un momento importante para mirar hacia atrás y reconocer el progreso logrado hasta ahora, y esperar imaginar nuevos caminos, estrategias y oportunidades para avanzar en nuestro trabajo colectivo.

En particular, las/los participantes notaron un aumento de las represalias en el contexto de los proyectos de transición energética, con un impacto desproporcionado en los pueblos indígenas y las mujeres. Otras cuestiones clave, identificadas como prioridades para el trabajo colectivo futuro, son el uso generalizado de la criminalización como táctica para silenciar a las/los defensoras/es; los desafíos que enfrentan las/los defensoras/es áreas de conflicto o en contextos altamente represivos; y las crecientes restricciones al espacio cívico.
Mientras la reunión se desarrollaba, las/los georgianas/os salían a las calles para protestar contra las leyes de los representantes extranjeros. Nos solidarizamos con nuestras/os colegas locales y nos unimos a los esfuerzos de incidencia, pidiendo a los bancos de desarrollo que usaran su influencia y presionaran al gobierno para que no aprobar la ley.
La reunión también fue un momento clave para reactivar la campaña y reflexionar juntas y juntos sobre los posibles próximos pasos. Con un grupo de personas defensoras y representantes de la sociedad civil que asistieron a la reunión, revisamos los objetivos de la campaña, sobre la base de los aportes recibidos en Tbilisi. Ahora esperamos finalizar la estrategia para los próximos cinco años y fortalecer el apoyo colectivo a las/los defensoras/es y comunidades de todo el mundo que protegen sus territorios y promueven sus derechos.
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