May 18, 2020 por la coalición

Declaración a las instituciones financieras de desarrollo con respecto a la respuesta al COVID-19

FacebookTwitterEmailPrintShare

May 18, 2020 – La Coalición para los Derechos Humanos en el Desarrollo hace un llamado a todas las instituciones financieras de desarrollo (IFD) a garantizar que el financiamiento y el apoyo que brindan en respuesta a la pandemia de COVID-19, y durante el período de recuperación económica, respeten los derechos humanos y aseguren la justicia económica para los grupos más vulnerables.

Estamos presenciando cómo la crisis del COVID-19 y los consiguientes bloqueos económicos tienen efectos desiguales al perjudicar más a las comunidades ya vulnerables y exacerbar los problemas relacionados con la desigualdad, la violencia, la militarización y la vigilancia. Las IFD se han comprometido a contribuir con miles de millones de dólares como parte de la respuesta global a la crisis del COVID-19. Si bien reconocemos que la pandemia requiere una respuesta urgente, los miembros y aliados de nuestra coalición están preocupados por las implicaciones del apoyo de las IDF y por cómo se utilizarán estos fondos.

Una parte significativa de estos paquetes de ayuda de las IDF se dirige a gobiernos y a otros actores con historiales cuestionables en derechos humanos. Hay brechas en la transparencia y la rendición de cuentas. Y en muchos casos, el dinero se destinará a empresas y bancos, y puede que nunca llegue a las personas más necesitadas. Al mismo tiempo, el enfoque en combatir la propagación del COVID-19 ha creado riesgos y desafíos adicionales para quienes defienden sus derechos o se manifiestan en contra de las actividades de desarrollo que los perjudican. Por lo tanto, el COVID-19 puede ser tanto una prueba como una oportunidad, para que las IFD adapten sus políticas y prácticas a las leyes, políticas y estándares sobre derechos humanos y conducta empresarial responsable.

En consecuencia, pedimos a todas las IFD que garanticen que la financiación y el apoyo que brindan como parte de la respuesta al COVID-19, y durante el período de recuperación económica, respeten los derechos humanos y conduzcan a la justicia económica para aquellos más vulnerables a la pandemia y sus consecuencias sociales, económicas y políticas. La respuesta de las IFD al COVID-19 debería respaldar el acceso equitativo y universal a la atención médica, alimentos, agua y otros servicios esenciales. Esto incluye evitar proyectos que dañen el medio ambiente, desplacen a las personas, aumenten los riesgos de vigilancia y militarización, o amenacen los medios de vida sostenibles y la seguridad alimentaria. Adoptar un enfoque del desarrollo basado en los derechos humanos también ayudará a abordar los riesgos de proyectos y carteras, y canalizará los fondos de manera que tengan el mayor impacto positivo en las personas, los pueblos y el planeta.

En reconocimiento de que existen desafíos reales significativos a la consulta y participación debido a la crisis, especialmente en las comunidades más afectadas, las IFD deben tomar medidas adicionales para reforzar el acceso de las comunidades a la información, poder de decisión y los recursos que necesitan para determinar sus propias sendas y prioridades de desarrollo ahora, después de la cuarentena y de la pandemia, en contextos cambiantes que pueden tener un efecto sobre la participación de la sociedad civil y comunitaria en los procesos de desarrollo. Esto significa que las IFD deben tomar medidas de planificación, de cara a un entorno cambiado en torno a represalias y restricciones de las libertades, y garantizar que su respuesta al COVID-19 respalde, y no obstaculice, la capacidad de las comunidades para exigir la rendición de cuentas de las IFD, gobiernos y otros actores, ahora y en el futuro.

Descargue aquí la declaración completa en inglés, francés y español.

Descargue aquí el comunicado de prensa en inglés, francés y español.

Firme la declaración

  • Este campo es un campo de validación y debe quedar sin cambios.