Evaluación de la primera fase del programa piloto CRE
En noviembre de 2020 se puso en marcha la primera fase del programa piloto del Intercambio de Recursos Comunitarios (CRE). Tres años después, cuando el programa piloto CRE comenzó a pasar a su segunda fase, se encargó una evaluación externa para documentar los principales logros de la primera fase, evaluar sus puntos fuertes y sus deficiencias, y ofrecer recomendaciones sobre los próximos pasos y el camino a seguir. Al menos 120 personas participaron en la evaluación, a través de encuestas, grupos focales y entrevistas con las principales partes interesadas.
¿Qué es el CRE?
El CRE es un sistema colaborativo para compartir conocimientos, facilitar vínculos y movilizar recursos, con el fin de garantizar que las comunidades locales tengan acceso a las habilidades, herramientas, recursos y aliados que desean para defender sus derechos frente a inversiones internacionales y actividades de desarrollo perjudiciales.
Principales logros e impacto
Los logros del CRE presentados en este informe de evaluación demuestran el poder de la acción colectiva y la importancia de acompañar a las comunidades en sus esfuerzos por defender sus derechos y proteger su futuro. El valor añadido del CRE radica en su papel como plataforma de confianza y espacio seguro, donde las comunidades pueden aprovechar los recursos disponibles, conectar con nuevos aliados para intercambiar conocimientos y habilidades, y fortalecer sus redes de colaboración y solidaridad.
Los datos analizados en este informe muestran que el CRE cumplió los objetivos fijados en 2020 e incluso superó algunos de ellos. En concreto, el CRE:
- facilitó 192 colaboraciones (superando las 150 previstas inicialmente), lo que benefició a 181 colaboradores comunitarios de 45 países;
- facilitó 225 vínculos;
- llevó a cabo con éxito dos convocatorias abiertas y dos convocatorias específicas de propuestas, que recibieron más de 339 solicitudes;
- concedió 84 subvenciones y facilitó 55 referencias de subvenciones; y
- creó una base de datos con más de 6000 contactos. Esto también incluye los contactos de los colaboradores del CRE y una base de datos de casos, lo que permite realizar un seguimiento de los progresos y analizar datos útiles.
El CRE ha logrado empoderar a las comunidades, fortalecer sus esfuerzos de incidencia y crear redes de colaboración. Se han obtenido resultados positivos en las siguientes áreas:
- mayor concienciación y comprensión de los derechos entre las/los colaboradoras/es de la comunidad;
- mayor cohesión, solidaridad y compromiso de la comunidad;
- fortalecimiento de la capacidad de incidencia;
- casos exitosos de resistencia contra proyectos perjudiciales;
- mejora de la representación legal y del acceso a recursos institucionales;
- creación y fortalecimiento de redes de apoyo;
- amplificación de las voces de la comunidad a través de la participación en los medios de comunicación y acciones de visibilidad; y
- vínculos más fuertes entre las luchas lideradas por las comunidades locales y las campañas internacionales.
Los resultados de la encuesta muestran que los colaboradores han valorado muy positivamente el trabajo con el CRE y el impacto de la iniciativa en todas las áreas estratégicas. En particular, apreciaron su eficacia a la hora de alinearse con las necesidades y prioridades de los colaboradores de la comunidad, facilitar los vínculos y el acceso a los recursos, y co-crear estrategias eficaces que empoderaran a las comunidades para defender sus derechos. Los encuestados también expresaron una gran satisfacción con la utilidad de las subvenciones y la facilidad de uso de los formularios, aunque hubo inquietudes con respecto a la claridad del proceso de solicitud y selección.
En el centro de este éxito se encuentra el compromiso del CRE con la reflexión y la innovación, y su capacidad para atender las necesidades de las comunidades y responder a sus prioridades cambiantes, movilizar aliados, crear asociaciones y fomentar el intercambio de conocimientos y el aprendizaje mutuo.
- Intercambios de aprendizaje entre pares: al conectar a comunidades que se enfrentan a retos similares, el CRE ha creado un espacio para el intercambio de conocimientos y el aprendizaje mutuo. A través de estos intercambios, los participantes pueden obtener conocimientos que mejoran sus esfuerzos de incidencia y fortalecen sus luchas lideradas por la comunidad.
- Actividades de desarrollo de capacitación: tras identificar las lagunas y las necesidades, el CRE, en colaboración con sus aliados, ha facilitado actividades clave de desarrollo de capacitación (como la formación en investigación «siga el dinero»).
- Redes hermanas son organizaciones/redes que comparten valores y objetivos similares. El CRE ha profundizado la colaboración con ellas, estableciendo alianzas que delegan responsabilidades y evitan la duplicación.
- Visibilidad: las comunicaciones estratégicas y los esfuerzos de sensibilización han ayudado a amplificar las voces de las comunidades. Esta divulgación no solo ha fomentado una mayor comprensión de las luchas de las comunidades, sino que también ha movilizado el apoyo público a su incidencia y ha ayudado a impulsar un cambio sistémico.

Activista indígena de América Latina en contra de la mina de litio Sal de Vida. Crédito: Asamblea Pucara.
Estos logros fueron posibles gracias a las sólidas estructuras de gobernanza creadas. Durante los primeros meses de la fase piloto, el CRE estableció una estructura de gobernanza descentralizada, compuesta por un Comité Asesor global y los Grupos de Trabajo Regionales de Subvenciones, para orientar la implementación del programa y la dirección estratégica. El papel de estas estructuras evolucionó durante el curso de la implementación, lo que refleja el compromiso del CRE con la flexibilidad y la capacidad de respuesta a las solicitudes y prioridades de los colaboradores comunitarios.
el CRE, auspiciada por la Coalición por los Derechos Humanos en el Desarrollo, también colaboró estrechamente con los coordinadores regionales de la Coalición (para vincular las luchas de las comunidades con un trabajo más amplio de cambio de políticas) y con la campaña Defensores en el Desarrollo, también auspiciada por la Coalición (para facilitar las solicitudes relacionadas con la protección de los defensores de los derechos humanos y las cuestiones relacionadas con el espacio cívico).
Recomendaciones clave y áreas para consideración
El proceso de implementación no está exento de retos. El CRE ha tenido dificultades para navegar por los diferentes contextos regionales, avanzar en su trabajo a pesar de los recursos limitados y abordar las complejidades de cada solicitud de las/los colaboradoras/es comunitarias/os. Garantizar la transparencia y la eficiencia en el proceso de distribución de subvenciones, al tiempo que se equilibran las diversas expectativas de las partes interesadas, ha añadido otra capa de dificultad.
Las/los colaboradoras/es comunitarias/os también han señalado la necesidad de profundizar en las colaboraciones para garantizar un impacto a largo plazo (mediante el intercambio de conocimientos, más oportunidades de establecer contactos, etc.) y de proporcionar un apoyo más sólido en la labor de incidencia, a fin de abordar cuestiones sistémicas profundamente arraigadas tanto a nivel regional como mundial.
Esta evaluación identifica las siguientes áreas de mejora:
- Profundizar en el compromiso con las/los colaboradoras/es actuales, al tiempo que se identifican y se involucra a otros nuevos, para satisfacer las diversas prioridades de todas las comunidades a las que presta servicio el CRE, sin dejar de ampliar su alcance. El CRE podría considerar la posibilidad de emplear una combinación de los siguientes enfoques: apoyar a las comunidades de acción; llevar a cabo actividades de divulgación específicas dirigidas a países en los que el CRE aún no ha trabajado; y establecer asociaciones con otras redes hermanas.
- Ampliar la red de colaboradoras/es expertos, especialmente en dos áreas: 1) conocimientos científicos y técnicos; 2) compromiso con empresas privadas internacionales.
- Definir y coordinar mejor el trabajo de colaboración con los demás programas de la Coalición (coordinadores regionales y campaña Personas Defensoras en el Desarrollo), especialmente en los casos que involucran a bancos de desarrollo.
- Fortalecer la comunicación interna y externa: el CRE debe ir más allá del intercambio básico de información y fomentar un enfoque de comunicación más dinámico y colaborativo, en particular la narración de historias y los datos que generan conocimientos sobre la estrategia, los progresos, los aprendizajes y el impacto del sistema del CRE y su trabajo con las/los colaboradoras/es.
- Fortalecer los sistemas de seguimiento, evaluación, rendición de cuentas y aprendizaje, para que el CRE sea aún más sólido y eficaz.
- Optimizar los grupos de trabajo regionales sobre subvenciones del Comité Asesor. Estas estructuras de gobernanza clave, que han servido de valiosos pilares del programa, requieren ajustes estratégicos para garantizar una mayor eficiencia, inclusividad y capacidad de respuesta a las prioridades cambiantes del programa.
- Garantizar la sostenibilidad a largo plazo, introduciendo algunos ajustes estratégicos para establecer una base de recursos más sólida y segura. La Secretaría del CRE, con la orientación del Comité Directivo de la Coalición y el apoyo del Comité Asesor y los Grupos de Trabajo Regionales, podría encabezar este proceso.
Aprovechando sus éxitos y abordando los retos identificados anteriormente, el CRE está bien posicionado para seguir siendo una plataforma eficaz para que los grupos de base y comunitarios construyan y fortalezcan colaboraciones y vínculos con diversos aliados y, juntos, impulsen un cambio positivo frente a las actividades internacionales de inversión y desarrollo perjudiciales.
Tendencias emergentes
Las principales tendencias que se desprenden de las 192 colaboraciones facilitadas por el CRE durante la primera fase del proyecto piloto. Proporciona información sobre el tipo de violaciones de los derechos humanos y los retos a los que se enfrentan los colaboradores comunitarios, los tipos de actores económicos que están siendo objeto de estas violaciones y la diversidad de sectores afectados.
A. Tipos de violaciones de los derechos humanos en las 192 colaboraciones facilitadas por el CRE.
B. Tipos de actores económicos identificados o seleccionados en las 192 colaboraciones facilitadas por el CRE.

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C. Tipos de sectores en las 192 colaboraciones facilitadas por el CRE.

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Medición del rendimiento, los resultados y el impacto
Para evaluar mejor el rendimiento del CRE en la implementación del programa, se realizó una encuesta entre colaboradores de la comunidad y aliados. Se obtuvo un total de 61 respuestas (51 % de África, 29 % de Asia y 20 % de América Latina). El 90 % de los encuestados pertenecían a organizaciones locales o comunitarias (51 %) u organizaciones nacionales (39 %), por lo que la mayor parte de estos comentarios proceden de socios clave del CRE.
Informe completo (inglés)

Este informe de evaluación, elaborado por la evaluadora independiente Pamela A. Grafilo, abarca la primera fase del programa piloto (noviembre de 2020 a diciembre de 2023) e incluye:




