Entre el 24 y el 29 de abril de 2026 se realizó en Santa Marta, Colombia, la primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, convocada por los gobiernos de Colombia y los Países Bajos. El encuentro reunió a gobernantes de 57 países, financiadores, comunidades, organizaciones y movimientos sociales, comunidades tradicionales y pueblos indígenas con el objetivo de avanzar hacia una salida ordenada, justa y equitativa de los combustibles fósiles, en un contexto marcado por la falta de acuerdos concretos en las negociaciones climáticas multilaterales para reducir la dependencia global del petróleo, el gas y el carbón. Un contexto además marcado por conflictos geopolíticos que pone de manifiesto la necesidad de un abordaje diferente y la urgencia de transicionar más allá de los fósiles.
A diferencia de las cumbres climáticas tradicionales centradas en negociaciones técnicas, no era un espacio oficial de negociación, sino que buscó identificar las principales barreras políticas, económicas y sociales para la transición hacia el abandono de los fósiles. También buscó debatir caminos posibles para superarlas, mientras construía consensos para que alimenten la hoja de ruta del proceso de la COP30 y siguientes instancias hacia la COP 31.
En este contexto, la Coalición participó de los distintos espacios de articulación de la sociedad civil y los movimientos sociales, junto a comunidades donde pudimos debatir e intercambiar juntxs para incidir en los debates sobre justicia climática y transición energética, subrayando que una transición verdaderamente justa no puede reproducir las mismas lógicas extractivistas que históricamente han afectado a comunidades indígenas, afrodescendientes, campesinas y de otros territorios del Sur Global.
Frente a propuestas centradas exclusivamente en soluciones tecnocráticas o en la expansión de nuevas zonas de sacrificio para minerales “críticos”, las organizaciones enfatizaron la necesidad de colocar los derechos humanos, la autodeterminación de los pueblos, la protección de los territorios y la participación efectiva de las comunidades, incluyendo la gobernanza en sus territorios, en el centro de cualquier transición energética. Destacaron los mensajes claros del acceso a la energía como un derecho y del rechazo a las falsas soluciones. Una transición justa no es meramente una sustitución de fuentes de energía, sino un cambio de modelo, con acciones y compromisos reales para romper con los patrones de saqueo y dominación sobre las personas y la naturaleza.
Painel del evento «Women’s Fossil Fuel Phaseout Forum: Halting Extraction and Advancing a Just Transition» de Women’s Earth and Climate Action Network (WECAN) | 25 de abril de 2026
Participación en espacios organizados por los territórios
Durante el 24 al 26 de abril se desarrolló la Cumbre de los Pueblos, como espacio organizado con el liderazgo de Climate Action International (CAN) y Demand Climate Justice (DCJ) y Consejo Permanente para la Transición Energética Justa como organizaciones y redes internacionales facilitadoras para debatir y construir aportes hacia el segmento oficial de Alto Nivel donde los actores estatales convergieron para construir los resultados de la Conferencia.
En paralelo y coincidiendo en participación, varias organizaciones presentes en la Cumbre de los Pueblos, también participaron de la Conferencia por Territorios Libres de Fósiles, como espacio autogestionado. Ambos espacios desarrollaron intercambios para nutrir los aportes y compartir agendas a futuro, más allá de Santa Marta.
Aquí pueden leer la y la Declaración de la Cumbre de los Pueblos y la Declaración de la Conferencia por territorios Libres de Fósiles
Desde la coalición también participamos con varios miembros y aliadxs en la Marcha por la Justicia Climática y el Fin de los Combustibles Fósiles que se realizó el 27 de abril en Santa Marta.
La movilización reunió a pueblos indígenas, organizaciones ambientales, juventudes, sindicatos y colectivos sociales de distintos territorios, en articulación con redes y procesos internacionales presentes en la conferencia. Durante la jornada se realizaron acciones públicas y pronunciamientos colectivos que cuestionan la continuidad del modelo extractivo y advierten que la transición no puede construirse repitiendo las mismas lógicas de despojo.
Marcha por la Justicia Climática y el Fin de los Combustibles Fósiles
Reflexiones de la conferencia
Santa Marta nos deja un sabor agridulce: por un lado los intercambios y debates entre organizaciones, movimientos y comunidades trazan un camino de esperanza sobre formas de hacer un cambio real.
Donde la sabiduría de los pueblos indígenas y otras comunidades en la articulación y modos de vida en armonía con la naturaleza es posible.
Donde la importancia del trabajo de los cuidados y sostenibilidad de la vida es una pieza central, reconociendo el rol que han desempeñado las mujeres sobre todo, y la necesidad de avanzar en esa visión de reconocer nuestra ecodependencia.
Donde se enfatizó la importancia de la participación de las comunidades en la definición de sus sendas de desarrollo, con mecanismos reales de gobernanza y definición sobre las acciones y políticas hacia la transición energética.
Pero también quedó claro que a la hora de articular con quienes toman las decisiones, esta riqueza de visión y abordaje, queda retraído a formulaciones muchas veces tecnocráticas, donde no se garantiza una participación efectiva y diversa para el devenir del diseño de los cambios nacionales y globales.
Una cosa queda muy clara para miembrxs y aliadxs de la Coalición: las demandas que construimos para una transición justa seguirán siendo parte fundamental de nuestro trabajo, incluyendo la articulación para la incidencia hacia los actores estatales y del financiamiento, porque una transición energética verdaderamente justa no puede construirse sin las visiones comunitarias.
Las redes y articulaciones que forjamos salen fortalecidas de Santa Marta, para poder amplificar y seguir avanzando las alternativas que las comunidades ya vienen desarrollando.
Asimismo, seguiremos el proceso de incorporación de las contribuciones de Santa Marta en los siguientes espacios y sobre todo hacia la COP 31, monitoreando e incidiendo para que los Estados asuman sus responsabilidades diferenciadas, se den cambios en los actores del financiamiento donde se responsabilicen de los pasos que deben dar para lograr un cambio real que haga viable una transición justa y que los actores privados respeten también los derechos humanos, mientras todos rinden cuentas de sus acciones.
Consultar resultados de la conferencia
Ivahanna Larrosa en la reunión con Elisa Morgera, Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre el cambio climático y los derechos humanos
Nuestras demandas para una transición realmente justa
Una transición energética verdaderamente justa requiere reconocer a las comunidades como actores clave en la toma de decisiones —con las mujeres y los pueblos indígenas a la vanguardia— y situar sus conocimientos y prioridades en el centro de las políticas energéticas mundiales.
Consulte nuestras demandas y documento de posición, elaborado por los miembros y socios de la Coalición para los Derechos Humanos en el Desarrollo, para conocer nuestras principales reivindicaciones.
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Reunión del sector de ONG en la Cumbre de los Pueblos
Reflexiones de nuestros miembros y aliadxs:
- Santa Marta: un punto de partida para avanzar hacia una transición socioecológica justa (FARN)
- Santa Marta’s Test: Turning Fossil Fuel Commitments into Rights-Based Action (GI-ESCR)
- Acciones de monitoreoTransición más allá de los Combustibles Fósiles: CAUCE en la Cumbre de los Pueblos y la Conferencia Internacional (CAUCE)
- De lo cotidiano a la transición energética (Ambiente y Sociedad)
- Reacción de LATINDADD frente a los resultados de la 1ra Conferencia para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles (LATINDADD)
- Financiamiento, justicia y salida fósil: reflexiones Después de Santa Marta (GFLAC)
